-A las personas que por allí pasaban, no les sorprendió
cuando las puertas blancas, que eran custodiadas por armados caballeros, se
abrieron para dejar ver a aquella gata llevando al futuro difunto asía las
escaleras de madera de la orca, obligados a detener sus actividades los
ciudadanos tuvieron que escuchar los crímenes, tal vez falsos, que se le daban
a ese lobo. Aquello casi podría volverse monótono, de no ser por lo cruel que
era, desde hacía ya 4 años; cuando la muerte llego a los reyes, el príncipe
Flame tomo el trono, muchos miembros de la nobleza y la corte real, que iban en
su contra, perdieron la vida a manos de la orca y aquella gata de ojos
esmeralda. Los que no, decidieron bajar la cabeza y permitir la tiranía del
joven monarca para salvar su propio pellejo y el de sus familias, así el pueblo
y la propia nobleza quedo bajo los caprichos de ese frio y egoísta príncipe.
Eh, igual que los anteriores, dados los crímenes y con los llantos y gritos de
la que seguramente sería una familiar o esposa, el piso bajo aquel conde se
abrió, la gravedad hizo efecto y la soga atada a su cuello corto la tan
necesaria respiración-
¡NARCISO!-el grito seguido del incontrolable llanto, tan entendible
de una persona que perdió injustamente a un ser amado, despertó a la gente del “transe”
que les produjeron los casi hipnóticos movimientos finales del albino, poco a
poco se fueron dispersando mientras algunos, con pena, miraban como una loba
vestida de rojo, buscaba infructuosamente acercarse al cadáver que estaba
siendo sacado de la cuerda por unos guardias-
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
-Una toz salió desde su garganta, el polvo le
molestaba la vista y con su mano trato de alejarlo lo más que pudo de su
rostro; el estudio de su madre era una bodega de polvo, telarañas y suciedad,
no se le hacía extraño puesto que lo habían abandonado con todo y sus objetos
(en su mayoría libros, libretas, material de escritura y cosas similares) hace
casi 5 años, desde el comienzo de su enfermedad y hasta su fatídica muerte. Una
duda, salida por causa de su hermana, era la razón por la que se encontraba
allí en ese momento, recorría su mente desde hacía una semana (curioso, el
mismo tiempo que llevaba muerto el conde alvino, pero no venía al caso) ¿la
enfermedad que dio fin a sus padres habría sido hereditaria? Necesitaba saber
si era así (puesto que sus padres pasaron años sin sentir a la causante de su
prematura muerte hasta que la misma decidió manifestarse en síntomas físicos y
él podría correr el mismo destino) durante días se comió la cabeza con esa
pregunta, producto de aquello pensó en buscar el viejo diario de su madre donde
tal vez, o tal vez no, ella habría comentado algo de su enfermedad antes de
quedar confinada a una cama sin ser capaz siquiera de comer por sí sola, menos
escribir-
Nos ahogaremos antes de encontrar ese vendito diario-el comentario
de la felina color lavanda casi le hace saltar por la sorpresa, por andar tan
hundido en sus pensamientos había olvidado por completo que ella estaba junto a
el-
Pues que lastima que no cepas nadar, ¿verdad?-comento con una
cierta diversión, recibiendo como recompensa una mirada fulminante de parte de
su acompañante, quien era la única persona en el mundo (o por lo menos en SU
mundo) que podía mirarle así sin recibir un castigo-
Jaja, que gracioso es su majestad-el evidente sarcasmo que dejo
salir la fémina veinteañera, no logro otra cosa que la risa por parte del
adolescente, una risa sincera y algo infantil que él no solía permitirse, esto
solo logro que el ceño fruncido de su familiar se relajara y cambiara a una
sonrisa-
Bien, bien, ya basta de niñerías, busquemos el diario de madre y
salgamos de aquí-abandono la risa para emprender la búsqueda junto a su hermana
revisando cajones, estantes y algunas cajas que por allí había; hecho un
suspiro al no encontrar nada, comenzaba a creer que tal vez su madre se llevó
el diario a otra parte antes de caer en un estado extremadamente delicado
(ósea, cuando aún podía caminar y poseía fuerza en los brazos)-
Flame, mira esto-El llamado de la mujer lo saco de sus
especulaciones, volteo asía ella y la encontró mirando un retrato. En el mismo
se encontraban sus padres vestidos de gala, su hermana quien estaría alrededor
de los 4 o 5 años con un fino vestido celeste con blanco en su pequeño cuerpo y
finalmente, el, un bebe envuelto en telas doradas y cargado por su progenitora;
se regañó mentalmente al notar que se quedó mirando el retrato como un idiota
durante algunos minutos-
Es un viejo cuadro, no es por lo que vinimos Naomi-su mirada ahora
se centraba en su hermana y su tono era de regaño, por su culpa se había
quedado observando un simplón recuerdo del pasado, además, perdían tiempo que
podrían aprovechar en su búsqueda-
Piensa de nuevo, hermano-la vio tomar el marco dorado de la pintura
y tirar asía ella, una leve sonrisa se pintó en el rostro del muchacho “oh
madre, que brillante eras” fue su pensamiento al ver el agujero detrás del
retrato, que contenía papeles (seguramente documentos de importancia) algunas
cartas y lo más importante: un libro pequeño, de tapas duras y marrones con el
nombre: “Blaze the Cat” en la portada escrito en fina cursiva y en negro-
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
-Su mirada oscurecida y el apretón que le daba a
los apoya brazos de su trono no eran normales, claro que no, en aquel momento
sentía algo que no había sentido en un largo, largo tiempo: incertidumbre,
preocupación y un poderoso enojo; dos horas fueron las que invirtió en leer el
diario de su madre, para su alivio no había encontrado nada sobre una
enfermedad hereditaria pero lo que descubrió fue mucho peor. Según una
inscripción que había sido hecha hace unos 19 años, Naomi NO era su única
hermana, sus padres habían tenido otra hija, una a la que nombraron “Azula the
Hedgehog”, la pequeña tuvo el des fortunio de nacer en una época, donde la
mayor de los hermanos no tenía conciencia y no había decidido aún abandonar el
trono (como fue su afortunado caso) según el texto dividir el reino en dos no
era beneficioso mirando a futuro así que, y buscando lo mejor para la prosperidad
de su reino, sus padres tuvieron que abandonar a la criatura y según lo escrito
lo habían hecho en el reino del Oeste o Reino Verde como también se le conocía,
dejándola en una casa a las afueras del pueblo. Cuando su mente proceso toda la
información y noto lo que pasaba además de lo que podría pasar, entro en
cólera: todo lo que se pudiese romper en la habitación real fue roto, los
libros y cortinas acabaron aplastados en el suelo y los gritos del príncipe
aumentaron cuando algunos guardias osaron entrar en sus aposentos ¿Por qué
actuaba así? Fue la pregunta, no les respondió pero era obvio (almenos para el)
esa chica solo podía significar un problema, tal vez su existencia estuviese
oculta en la mente de los más veteranos del reino (eh incluso su propia corte)
pero como quien dice “la desesperación ayuda a pensar rápido” alguien podría
recordarla, recordar que había alguien
más con la sangre azul y que era además
mayor que él (le correspondía mas el reino que a su persona) le arrojarían a la
calle, no, le matarían de seguro por todo lo que hizo, por todas las cabezas
que piso. ¡NO, NO, NO! No iba a dejar que una completa extraña le quitase su
trono, no iba a dejar que se amenazara su poder.
Por eso estaba en su trono ahora, esperando
impacientemente a la llegada de su mano derecha y general de sus ejércitos,
aria que el problema se esfumase; la vio entrar vestida por sus elegantes
prendas: un esmoquin negro con detalles en dorado y el corbatín medio suelto-
Majestad-hablo la mujer y se arrodillo ante él, a un metro de
distancia, colocándose la mano en la zona del corazón como muestra de
respeto-Ordene usted
Naomi-comenzó, su semblante cambiando de furico a frío, como las
miradas que siempre cargaba-Quiero que destruyan el Reino Verde-la frialdad de
sus palabras encajaban a la perfección con lo horrible de las mismas y la
incrédula mirada de su hermana, quien alzo la cabeza por aquella orden, era la
cereza del pastel-
CONTINUARA…
